Adiós, Salinger
Viernes, Enero 29th, 2010
A los 91 años, en New Hamphsire, ha desaparecido para siempre el hombre que un día se empeñó en desaparecer. Tanto esfuerzo puso en borrarse del mundo de los vivos, y más aún de los vivos ilustres, al que nunca quiso pertenecer, que no sé si lamentarlo o darle la enhorabuena.
En mi juventud era síntoma de un espíritu avanzado ser de aquellos que tenían El guardián entre el centeno entre sus libros de cabecera. Debo reconocer que nunca fui uno de ellos, mi congénita prevención hacia lo que es mito común hizo que lo leyera mucho tiempo más tarde, y reconocí con humildad que me había equivocado. Sin duda está llamado a ser -también por razones que nada tienen que ver con su prosa- uno de los clásicos del siglo XX, como Marilyn lo será por razones que nada tienen que ver con su talento interpretativo.
Dos divorcios, una traición, una hija que en un libro le denigró como persona, siempre periodistas buscando la entrevista imposible. Se acabó. Descansa en paz.
