Archive for Enero, 2010

Adiós, Salinger

Viernes, Enero 29th, 2010

A los 91 años, en New Hamphsire, ha desaparecido para siempre el hombre que un día se empeñó en desaparecer. Tanto esfuerzo puso en borrarse del mundo de los vivos, y más aún de los vivos ilustres, al que nunca quiso pertenecer, que no sé si lamentarlo o darle la enhorabuena.

En mi juventud era síntoma de un espíritu avanzado ser de aquellos que tenían El guardián entre el centeno entre sus libros de cabecera. Debo reconocer que nunca fui uno de ellos, mi congénita prevención hacia lo que es mito común hizo que lo leyera mucho tiempo más tarde, y reconocí con humildad que me había equivocado. Sin duda está llamado a ser -también por razones que nada tienen que ver con su prosa- uno de los clásicos del siglo XX, como Marilyn lo será por razones que nada tienen que ver con su talento interpretativo.

Dos divorcios, una traición, una hija que en un libro le denigró como persona, siempre periodistas buscando la entrevista imposible. Se acabó. Descansa en paz.

TERTULIA

Lunes, Enero 25th, 2010

Javier, propietario y alma máter de la Librería Cervantes en Alcalá de Henares, me invitó este sábado a participar en una tertulia sobre mi novela El gusano del mezcal. Por suerte, he asistido a diversos encuentros con lectores sobre el libro, ya fuera en Casas de Cultura, Bibliotecas Municipales, Clubs de lectura… La verdad es que siempre fueron encuentros agradables, con lectores interesados por conocer los entresijos de la trama, mis motivaciones a la hora de definir a los personajes o las razones que me llevaron a tomar una u otra alternativa en algún punto de la trama o el desenlace.

Lo que no había vivido hasta ahora es que el encuentro se produjera en un lugar tan encantador como El rincón de Carolina, una tetería situada justo enfrente de la librería, donde un puñado de amigos pasamos tres horas sin darnos cuenta, de mi libro a otros libros, del arte de narrar a las artes más diversas, de mediocres y genios, de divinos y humanos, de personajes impactantes a personas sin impacto y viceversa. Todo, entre aromas de pastas, al calor del invierno frente a un café caliente, un té especial, ese licor tan oportuno…

Expresaron su admiración por mi querido Eliseo Varela y no tanto por mi entrañable Augusto Cons (pobriño), pero sentí que la novela les había llegado, incluso a quien quiso ver en mi estilo una extraña mezcla de novela negra y realismo mágico. Despreciaron la portada, elogiaron la portada, alabaron el final, criticaron el final… Como tiene que ser.

Y, como nutritivo mistagogo, allí estaba Javier, un librero que no sólo vende libros, además habla de ellos con la sabiduría que da el trato cotidiano con materia tan sutil, tan diferente al modo en que otros  se limitan a empaquetarlos como si fueran zapatos o salchichas. No cambies nunca.

Ojalá que la experiencia se repita, y un abrazo a todos los que allí estuvieron.

AVATAR

Lunes, Enero 18th, 2010

Con la novela recién terminada, mi confesa pasión por el cine y una antigua debilidad por la ciencia ficción como género, no pude dejar de ver Avatar, esa película con la que los medios de comunicación, desde muy diversas perspectivas, nos vienen bombardeando el apetito desde hace semanas.

Visualmente impecable, pasé las tres horas de proyección sin pestañear, absorto en el universo de Pandora con el deleite de un niño. Supongo que es lo mínimo exigible a un proyecto que dispuso de semejante presupuesto y ha tardado… ¿14 años leí o alguien me dijo?, en llevarse a cabo. Sin embargo, me quedé con la sensación de haber visto Pocahontas en versión futurista, con el regusto amargo de que tanto chocolate no recubría el licor prometido, sino que era sólo un buñuelo de viento. O más bien tres, porque se anuncia ya la trilogía.

¡POR FIN!!!!!!!!!!!

Sábado, Enero 9th, 2010

Decenas de horas de investigación (aprox.), mil quinientas de redacción (aprox.), doce cuadernos de anillas (ni muy gordos ni muy finos), cinco bolígrafos pilot, un portátil que murió en el camino (R.I.P.), algunos cartones de tabaco, un buen puñado de cervezas, diversas noches de insomnio, una contractura, cientos de acuerdos y desacuerdos con mi filóloga favorita… Han sido necesarios para terminar mi nueva novela. Pero al fin la criatura vio la luz en la madrugada del viernes.

Su nombre será Piensa también en el azar y es curiosa esa sensación, mientras encuadernaba los primeros ejemplares, de que ya era menos mía. Viendo a ese tipo anudar en un canutillo las hojas, supe lo que experimenta una parturienta cuando la comadrona se hace cargo de su bebé. Un vacío demoledor.

Espero que no tarde mucho la presentación en sociedad y menos aún que mi imaginación vuelva a quedarse embarazada.