AVATAR
Con la novela recién terminada, mi confesa pasión por el cine y una antigua debilidad por la ciencia ficción como género, no pude dejar de ver Avatar, esa película con la que los medios de comunicación, desde muy diversas perspectivas, nos vienen bombardeando el apetito desde hace semanas.
Visualmente impecable, pasé las tres horas de proyección sin pestañear, absorto en el universo de Pandora con el deleite de un niño. Supongo que es lo mínimo exigible a un proyecto que dispuso de semejante presupuesto y ha tardado… ¿14 años leí o alguien me dijo?, en llevarse a cabo. Sin embargo, me quedé con la sensación de haber visto Pocahontas en versión futurista, con el regusto amargo de que tanto chocolate no recubría el licor prometido, sino que era sólo un buñuelo de viento. O más bien tres, porque se anuncia ya la trilogía.
Tags: Avatar
Enero 21st, 2010 at 10:55
La historia en sí de la pelicula es simplona,pero las imágenes,el colorido y el mundo creado en ella me dejó realmente absorta y me produjo esa envidia sana de mentes con tal grado de imaginación.
Enero 21st, 2010 at 21:58
Completamente de acuerdo en el impacto visual: cine en estado puro. A veces eso basta. Quizá en este caso también, pero tanto rudo para tan poca nuez… no sé yo, y eso que, como tú, asistí a la proyección sin pestañear. Pero algo más de contenido después de tanto esfuerzo creo que era mínimamente exigible.