Un comienzo
Tan absorto ando en mi nuevo relato y tan agobiado por la avalancha de exámenes para corregir que me espera, que mis horas se vuelven suspiros. Como soy perverso, os dejo el comienzo de la historia para quitaros el sueño pensando cómo puede seguir.
Durante mucho, quizá demasiado tiempo, cuando alguien aportaba al caso de una conversación cualquier anécdota de su niñez, yo mantenía por prudencia la boca cerrada, como si me avergonzase admitir que carecía de recuerdo alguno sobre esa etapa de mi vida. Tan desdibujada tenía la memoria de aquellos años que ni siquiera podía precisar en qué momento la perdí; en cambio, conservaba detalles sueltos de una infancia anterior a la infancia, si tal cosa existe.
Tags: Miguel Sandín
Febrero 18th, 2010 at 15:44
Eso no se hace!!!!
Febrero 19th, 2010 at 22:55
Bueno, el caso es que, según costumbre, tampoco yo tengo del todo claro por dónde va a derivar el asunto.
Un abrazo.
Febrero 20th, 2010 at 18:29
Joder, me ha encantado y me ha dejado perplejo. Es que, a mí, el tema de los recuerdos y el tema de la infancia perdida siempre me han llamado mucho.
¿Y ahora qué?
Febrero 21st, 2010 at 21:24
Hola, Fer. Pues encantado de que te haya encantado. La idea me vino a raíz de una conversación entre amigos, en la que una persona aseguró no tener apenas recuerdos de su niñez. Me pareció una idea terriblemente literaria y de momento la estoy usando para un relato, pero como ya tenía otro de tema parecido creo que voy a hacer un conjunto de cuentos unidos por ese asunto.
Un abrazo.
Febrero 22nd, 2010 at 14:54
No suelo leer volúmenes de cuentos. No sé, a veces me da la sensación de que son el reflejo de la vagancia de un autor. Me explico, creo que no tienen entidad como volumen. Necesito una unión entre todos, ya sea formal o, como es en tu caso, temática. Esos son los volúmenes de cuentos que a mí me gustan. Ese prisma acerca de un mismo tema que solo puede crearse a través e un volumen de cuentos.
Espero poder leerlo!
Febrero 22nd, 2010 at 20:55
Bueno, lo cierto es que yo también prefiero leer una buena novela, pero debo admitir que he pasado ratos impagables con los cuentos de Cortázar, de Monterroso, de Quim Monzó, o incluso de Borges. Es una dimensión que no encaja bien con mi estilo, las páginas se me quedan cortas, pero basta que me suponga un reto para proponérmelo.
Ojalá lo leas.
Por cierto, ¿cómo va lo tuyo?