Leer
Esta semana se celebra en el Colegio la Semana del Libro y, dado que los compañeros de Primaria no encontraron nada más parecido a un escritor que quien suscribe, me ofrecieron charlar un rato con sus alumnos para que éstos conociesen de primera mano los entresijos del oficio y me hicieran algunas preguntas.
Desinhibidos y curiosos, como es propio de su edad, me preguntaron qué me inspiraba, por qué escribía, quién era mi escritor y escritora favoritos, cuánto tardaba en acabar un libro, a qué edad había empezado a contar historias. Ninguno mostró interés por saber si se trata de una profesión lucrativa -la cruda realidad debe ser vox populi-, y en cambio uno de ellos al final, por lo visto convencido con alguna de mis palabras, mosró interés por saber qué podía hacer para convertirse en escritor. Cuando le respondí que a su edad lo mejor era leer mucho, algunos cambiaron el gesto y empezaron a buscar nuevos horizontes profesionales.
Muy triste que a los once o doce años un buen puñado de jovencitos consideren que leer es un esfuerzo poco gratificante. No insistiré en las causas, porque creo que todos las conocemos.
Abril 21st, 2010 at 21:21
Hace unos días venía mi hija de parranda, y venía encantada. Había conocido a un chico que leía y pudo charlar con el sobre varios libros que a ambos les gustaban.
Es triste que no viniese sorprendida por ver a alguien de su edad con una cruda impresionante, o emporrado hasta los ojos…sino a un lector adolescente.
Abril 26th, 2010 at 20:24
Hola, Marta:
Sí, es cierto que también los hay. De hecho, en mi turoría de este año, jóvenes de 2º de Bachillerato, tengo no sólo grandes lectores sino también un par de proyectos de futuros literatos con bastante talento. La llama permanece.
Un saludo, y ue tu hija no pierda de vista a esa joya
Mayo 21st, 2010 at 11:54
BUEN DÍA!!!
Nací en el 57 y fuí la única ” lectora niña y adolescente” de una clase de 20 futuras mujercitas,no teniamos ordenador ni tele.Yo quiero creer que todas ellas son hoy mujeres cultas que han sabido aprovechar la oportunidad que tuvimos.Con esto quiero decir que siempre nos hemos quejado de la falta de lectores,no sé si la culpa es del ordenador,creo que siempre hay un culpable al que no le podemos pedir cuentas.
Yo me desespero porque mi hijo no lee,mi hijo se desespera con mis escasos conocimientos de informática.
Mi hija aborreció la lectura en el instituto( lo siento ),hoy con 21 años no pasa un día sin leer aunque sea un poquito.
Miro a mi alrededor y no encuentro respuesta.Será que a los apasionados siempre les parecerá poco lo que leen los demás?
Si,se lee poco,siempre se ha leido poco.Demos un voto de confianza,o dos a todo lector que nuestra juventud lleva dentro.
FELIZ LECTURA Y ESCRITURA
Mayo 22nd, 2010 at 0:21
Hola, Rosa:
Imagino que el ideal sería que tu hijo amase la lectura como tú y a cambio pudieras compartir con él sus inquietudes informáticas. Como el ideal de mi padre no coincidía con el mío y a mi vez discrepo con los de mi hija. De algún modo en esa tensión radica también una fuerza creativa que busca manifestarse, aunque sea sólo por oposición. No obstante, las palabras son los ladrillos del pensamiento y si no hay palabra que nombre la cosa, la cosa sencillamente no existe.
Martillazos en la pared. Votos de confianza. Insistamos. No es cuestión de café para todos, porque cuando todo tiene el mismo precio es que nada tiene valor.