REMIGIO CAZORLA, AUTOR DE PIERRE MENARD, AUTOR DEL QUIJOTE
El catedrático Luis Hondarza me había asignado aquel curso para perderme de vista un año entero y yo desahogaba mi rabia abordando el Quijote desde el capítulo XXXVIII, especial énfasis en el carácter intransigente del hidalgo, como se ve allí en su modo de atacar las letras en favor de las armas. Alguien abandonó el aula pero no volví a pensar en ello hasta que me cortaron el paso cuando salía. Era un sujeto menudo de pelo blanco.
-Me llamo Remigio Cazorla y quiero saber por qué ha mencionado precisamente ese capítulo -me exigía, con ojos duros y solemnes, gesto desolado y un rencor que no entendí.
-Pues…, no sé -dije, asustado casi por aquel tono tan apremiante.
-Yo sí, y Borges también, dondequiera que se encuentre.
Asumió con naturalidad mi desconcierto y me guió del brazo hasta la cafetería. Allí eligió la mesa más apartada y a media voz, mirando de vez en cuando sobre sus hombros, me confesó que él había escrito Pierre Menard, autor del Quijote, un año antes que Borges.
-Existe una diferencia -añadió con orgullo-.Yo no se lo dediqué a Silvina Ocampo.
-¿No? -pregunté, por decir algo.
-Bueno sí, pero desde luego no era la misma Silvina Ocampo.