Filosofía y Política, ese extraño matrimonio
Miércoles, Abril 8th, 2009A ver si iba a estar en lo cierto el bueno de Platón cuando dijo que eran los filósofos quienes debían gobernar. O tal vez Zapatero ha leído estos días La República y le ha gustado la idea. En todo caso, el nombramiento de Ángel Gabilondo, alguien que realizó su tesis sobre Hegel, al frente del MInisterio de Educación me parece una buena noticia.
Primero, como profesional de la educación y como filósofo, pues doy por sentado que mostrará hacia esta materia la sensibilidad de la que carecieron sus predecesores, empeñados siempre en postergarla de los planes de estudio por su aparente inutilidad, como si pensar fuese un acto baladí del que andamos sobrados.
Segundo, porque -lo comentaba la última semana con mis alumnos- las empresas de Japón y EE. UU. han descubierto hace tiempo que los filósofos no sirven para resolver problemas, pero tienen un don especial para encontrarlos, y esto ya es más de lo que había.
Tercero, y más personal, porque Hegel siempre me cayó simpático. Hasta el punto de que yo mismo lo hubiese elegido para mi tesis, si alguna vez la hubiese empezado y la literatura no me hubiese secado el seso como al Quijote
Y, en fin, como la esperanza es lo penúltimo que se pierde entre la virginidad y la vida, me cuesta lo mismo pensar que algo positivo puede salir de todo esto. Así que lo pienso, y ojalá no me arrepienta.