25 años sin ti
Jueves, Febrero 12th, 2009Tal día como hoy, hace un cuarto de siglo, el Grandísimo Cronopio, Julio Cortázar, nos privó para siempre de su palabra y, si no fuera porque lo hizo sin querer, me agarraría a trompadas con su recuerdo. Espero que de algún modo encontrase el centro, ése sin el cual la vida no pasa de una oscura tomada de pelo. De este lado quedamos medio huérfanos. En realidad hijos únicos, porque no le veo ejerciendo de padre, sino más bien del hermano mayor que todos hubiéramos querido tener.
Recuerdo el día. Era 1984 y yo no había encontrado fuerzas para madrugar esa mañana y presentarme temprano en clase de Filosofía Medieval porque había estado escribiendo hasta la madrugada. De mayor quería ser como él y por eso escribía sin desmayo. Salí a dar un paseo y en la Plaza Mayor, echando un vistazo a la prensa, vi la noticia de que había muerto a causa de la leucemia. No sé expresar hoy lo que tampoco pude nombrar entonces. Era sólo rabia, sólo dolor, como si el aire estuviese formado por pequeños cristales. Le lloré como se llora a un ser querido con el que hemos compartido las más íntimas confidencias. Luego, la vida me hizo conocer gente que tuvo hacia él sentimientos similares. Porque era grande. Tal vez el más grande. Y le sigo echando de menos.

