Madrid Nevado
Viernes, Enero 9th, 2009
DE ESE EQULIBRIO ARDIENTE
Las noches nevadas son blancas y negras,
son grises como los gritos:
mitad palabra mitad silencio.
Una paz demoledora, se concibe lo invisible,
fluye, sólido, el amor.
Presente, pero más allá, el recuerdo,
futura, aunque de este lado, la esperanza.
Marchito, renovado siempre, siempre anciano
el beso, la caricia distante, la ofrenda pagana,
el río cuyo cauce remontamos ahogados.
La plácida vigilia del océano
duerme inquieta en el manantial,
estamos saturados de lo que no puede saciarnos,
flotamos en el fondo de una caótica armonía.
Grises como los gritos,
negras y blancas son las noches nevadas:
mitad silencio mitad palabra.
