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Táctica y estrategia, de Benedetti

Martes, Mayo 19th, 2009

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

Increíble cómo pueden decirse tantas cosas en una bocanada de palabras mientras a otros nos consume páginas y más páginas el empeño para finalmente quedar con la sensación de habernos quedado a medio camino.

Fuiste grande.

Mejorate, pibe

Lunes, Mayo 4th, 2009

Hace unos cuantos días ingresó en un hospital de Montevideo Mario Benedetti, un poeta comprometido y lúcido como pocos, capaz de desentrañar con la misma sutileza las tácticas y estrategias del amor como de revelar el absurdo cruel de algunas actitudes que, por cotidianas, han dejado de sorprendernos. Pobres de nosotros si gente como él no estuviera ahí para tirarnos de las orejas cuando nos quedamos dormidos delante del televisor, dopándonos con la ilusión de otras vidas mientras lo mejor de las nuestras cría telarañas entre las agujas del reloj.

He disfrutado muchas veces con sus poemas y sus cuentos, en los que maneja con admirable soltura los interiores y exteriores de los personajes, trenza las historias como una artesano cordelero, jugando alegremente con los tiempos y los espacios. Sin embargo, al preocuparme por él en estos momentos difíciles, la primera imagen que me vino a la cabeza fue la interpretación que hizo del extraño parroquiano que, en un bar de Montevideo, declama poemas en alemán. Me refiero a El lado oscuro del corazón, de Eliseo Subiela, una película distinta y conmovedora que, por cierto, veré de nuevo esta noche.

Lo dicho, Mario, mejórate, que nos haces mucha falta.