Quemar después de leer
Domingo, Noviembre 23rd, 2008
Hasta ahora no había encontrado un momento para ver la última película de los hermanos Coen (por cierto, he leído su apellido con “h” intercalada en demasiadas reseñas), Quemar después de leer es una película con un guión aquilatado y redondo, sin fisuras, a la altura de sus mejores obras, como Fargo o El gran Lebowski; las interpretaciones resultan excepcionales, qué tendrán estos tipos que consiguen sacar lo mejor de los actores. Brad Pitt está verosímil y resultón en el papel de idiota, mucho mejor que la cara de palo bonito a las que nos tiene acostumbrado; Frances McDormand luce su cara poco expresiva con una mezcla explosiva de ingenuidad y arrojo; George Clooney vuelve a demostrar sus dotes para comedia y por momentos recuerda a Cary Grant; John Malkovich está inmenso, como casi siempre.
Algunas constantes de los Coen se mantienen: siempre luces detrás de los personajes, giros sorprendentes del guión, muertos de manera estúpida o accidental, planos deslumbrantes… Sólo eché de menos un mayor riesgo a la hora de filmar, esa constante de sus mejores películas aparece algo desdibujada. ¿Dónde los planos imposibles de Sangre Fácil, los movimientos de cámara de Arizona Baby, los paisajes de O, brother…? Espero, en fin, que el mercado no los aburguese y añadan a sus magníficos guiones esas libertades fílmicas que algunos disfrutábamos tanto.